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Distintos actores sociales, y de diversas disciplinas, se reunieron en la UNM el jueves 14 de noviembre para participar de la Charla-Debate "Desarrollo con justicia: construyendo la Casa Común", en la que se analizó la realidad económica, social y cultural del país y la región, desde la perspectiva de la Ecología Integral para el cuidado de la Casa Común. Participaron del encuentro Santiago Odriozola (docente UNM),  Beatriz Arias (Directora Académica del Centro de Estudios para el Desarrollo Territorial), Fernando Carlos Maletti (Obispo de la Diócesis Merlo-Moreno), Jorge Benedetti (Sociólogo, Presidente de la Cámara Empresarial e integrante de la Mesa de Diálogo Social del partido de San Martín), Sandra Pérez (Coordinadora-Vicedecana de la Licenciatura en Relaciones del Trabajo) y Pablo Tavilla (Director-Decano del Departamento de Economía y Administración). Además, estuvieron presentes el Rector y el Vicerrector de la UNM.

 

 

La actividad fue coorganizada junto al Obispado Diócesis Merlo - Moreno en el marco de la adhesión de la UNM a la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común, organización que tiene como objetivo desarrollar en las universidades que la componen actitudes, valores y acciones en pos de vivir en un mundo más justo, solidario y sostenible.

El Proyecto del Cuidado de la Casa Común tiene, entre sus propósitos, el desarrollo de estrategias de procesamiento de residuos, la generación de energía alternativa, la concientización del cuidado del medio ambiente, entre otros.

Los expositores explicaron, cada uno desde su profesión, cómo es el trabajo del Proyecto:

Jorge Benedtti explicó: “El Proyecto de Casa Común requiere del esfuerzo de toda la comunidad, tiene que ver con el cuidado de nuestro planeta pero también, y fundamentalmente, con el cuidado de nuestra gente, en particular los que están en peores condiciones. Es imposible separar la cuestión ecológica de la cuestión social, y desde este punto de vista, sin lugar a dudas quienes más sufren los efectos del cambio climático, los efectos de este desorden de la madre tierra que se queja, son aquellos que viven en la periferia, en las zonas más humildes, a la vera de los ríos. Nosotros como habitantes del conurbano sabemos lo que es el Reconquista, lo que pasa en las zonas bajas, desde el punto de vista de la contaminación, y de las personas que trabajan en el reciclaje en malas condiciones”.

Beatriz Arias comentó la injerencia del CEDET en este trabajo conjunto: “El CEDET tiene para aportar una mirada desde lo ambiental y desde el planeamiento respecto de lo que implica el respeto y la obligación de proteger nuestro ambiente. Con ese enfoque, el Centro de Estudios va a aplicar las medidas requeridas para el cuidado de la Casa Común en la zona”.

 

 

Pablo Tavilla, desde la perspectiva económica, sostuvo: “Nos proponemos problematizar la economía y las lógicas del capitalismo. En ese sentido, tratar de pensar, a través de las ciencias sociales, la economía y la historia, las condiciones en que a veces el capitalismo fue capaz de reconocer una dimensión más equilibrada entre “derechos” y “mercancías”. A partir de esta idea de Casa Común, nos parece una buena oportunidad para establecer lazos y trabajar juntos para abordar estos problemas de poner a los hombres y a las mujeres por encima de todo”.

Fernando Carlos Maletti, reflexionó: “El Proyecto de Casa Común tiene su anclaje en muchas propuestas del Papa Francisco, entre ellas, que debemos hacer de la realidad dos cosas: primero, un hospital de campaña para que recibamos la vida como viene, donde estemos conteniendo a tantas víctimas de una situación injusta, de desestructuración de la dignidad humana donde la explotación del hombre por el hombre hace que mucha gente esté herida. La segunda causa refiere a que hay una invisibilización de una realidad muy profunda, que Francisco llama “las fronteras” hacia las cuales tenemos que ir y estar presentes para tener una mirada de la realidad lo más veraz posible. En el Proyecto unimos la ecología, el medio ambiente con lo social, lo político y lo económico. Cuidar la Casa Común es mantenernos atentos a que no se destruya mediante tantos emprendimientos meramente comerciales que rompen todo lo que es la posibilidad de una vida digna”

Por último, Sandra Pérez refirió: “Nosotros vamos a aportar una reflexión, desde la perspectiva del empleo y del trabajo, considerándolos como la actividad eminentemente humana que otorgó durante mucho tiempo dignidad, derechos a las personas y por supuesto un salario, para que ellas puedan desarrollarse en sociedad. Hay que pensar cómo esa realidad se fue deteriorando, y como deteriora la calidad de vida de las personas, y los desafíos que podemos pensar hacia adelante en términos de cuidar la Casa Común pensando en el empleo”.