La Universidad Nacional de Moreno llevó adelante el conversatorio “El índice de abuelidad. Cuando los materiales genéticos todavía no eran un camino al parentesco”, organizado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología junto al Programa de Estudios Interdisciplinarios en Ciencia y Tecnología, en el marco de las actividades conmemorativas por el 50º aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar en nuestro país, el Golpe de Estado en Argentina de 1976.
La apertura de este encuentro, que dio inicio al ciclo de charlas “Cuerpos, identidades y documentos”, estuvo a cargo de la secretaria de Ciencia y Tecnología de la UNM, Adriana Sánchez. Estos espacios fueron pensados desde el Programa de Estudios Interdisciplinarios en Ciencia y Tecnología como espacios de reflexión colectiva, orientados a repensar, desde testimonios autorizados del conocimiento científico, la relación entre los problemas del orden social y del orden del conocimiento en torno a la última dictadura cívico-militar.
En este sentido, se propuso abordar interrogantes clave como el compromiso de la comunidad científica frente a esta etapa de la historia argentina, las formas de pensar el pasado desde el presente y el impacto que las investigaciones científicas han tenido en la vida de las personas, particularmente en relación con las consecuencias del terrorismo de Estado en Argentina (1976-1983).
El eje de este encuentro fue: “¿Cómo el índice de abuelidad cambió nuestras vidas (parentescos, identidades, salud y genética)?”. Para su desarrollo, se contó con la participación de Víctor Penchaszadeh, médico, exiliado en 1976 durante la dictadura militar argentina y actual director del Posgrado de Especialización en Genética, Derechos Humanos y Sociedad de la UNTREF.
La actividad fue moderada por María Martini y Lena Dávila, integrantes del Programa de Estudios Interdisciplinarios en Ciencia y Tecnología de la UNM.
La UNM sostiene una mirada integral de la educación, entendiendo a la universidad como un actor clave en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y con mayores oportunidades para todos y todas.
A continuación, compartimos la palabra de Víctor Penchaszadeh y de la secretaria Adriana Sánchez